Cómo hacemos nuestras fotos (y quién es Akiko)
Todas las fotos de esta tienda están hechas con inteligencia artificial. No hay estudio, no hay sesión, no hay fotógrafo esperando que llegue la luz. Lo decimos acá una vez y no en cada producto, porque en la ficha de una lámpara esa información no le sirve a nadie.
Akiko no existe
La mujer del sombrero de bufón que aparece con los productos se llama Akiko y es un personaje virtual. No es una clienta, no es una modelo contratada y no está dando su opinión sobre nada. Está ahí por la misma razón por la que una marca tiene un logo: para que reconozcas de quién es la foto antes de leer el nombre.
Si alguna vez ves una frase de Akiko recomendando un producto, es un error nuestro y te agradecemos que nos lo digas.
Lo que sí te prometemos
El producto de la foto es el producto que te llega. Las imágenes se construyen a partir del material real del proveedor: mismas medidas, mismas piezas, mismos colores. No le agregamos accesorios que no vengan, no lo hacemos más grande de lo que es y no le inventamos funciones.
Cuando no sabemos algo del producto —cuántos niveles de brillo tiene, si funciona con pilas o con cable— lo escribimos como lo que es: algo que todavía no sabemos. Preferimos un hueco declarado a un dato inventado.
Por qué lo hacemos así
Porque es más barato y más rápido, y porque nos deja mostrar un producto en su mejor versión sin mentir sobre él. Y porque una marca que se ríe de que quiere venderte algo quedaría bastante mal escondiendo cómo hace sus fotos.